Recupera el confort visual a través de hábitos naturales y conscientes.
En la naturaleza, nuestros ojos están diseñados para escanear horizontes lejanos. Las pantallas nos obligan a una fijación estática que reduce el parpadeo hasta en un 60%.
Reaprender a parpadear suave y conscientemente es una técnica simple pero poderosa para restaurar la película lagrimal natural sin depender exclusivamente de soluciones externas.
Movimientos suaves para liberar la tensión muscular acumulada.
La exposición a la luz natural regula los ritmos circadianos y ayuda a la relajación de la pupila.
Mirar árboles o paisajes verdes relaja el sistema nervioso y reduce el estrés visual.
El agua es vital para producir lágrimas de calidad. Mantente hidratado durante todo el día.
Tus ojos necesitan nutrientes específicos. Las zanahorias son famosas, pero ¿sabías que las espinacas y el kale contienen luteína y zeaxantina?
Estos poderosos antioxidantes actúan como un bloqueador solar natural interno, protegiendo la retina del daño oxidativo causado por la luz azul.
Pequeños cambios crean grandes resultados. Cuida tu ventana al mundo.
"Increíble cómo algo tan simple como mirar por la ventana cada hora me ha quitado el dolor de cabeza."
Maria S."He empezado a comer más verduras de hoja verde y siento mis ojos menos arenosos."
Jorge L.Recibe consejos semanales sobre ergonomía, nutrición y ejercicios oculares directamente en tu correo.
No daña los ojos permanentemente, pero causa fatiga rápida porque el ojo debe esforzarse más para enfocar.
No eliminan la miopía o astigmatismo, pero mejoran la flexibilidad de enfoque y reducen el cansancio.
El aire seco de los climatizadores evapora las lágrimas rápidamente. Usa humidificadores o evita el flujo directo a la cara.